viernes, 12 de abril de 2013

¿TUS CREENCIAS SON VERDADES?

¿TUS CREENCIAS SON VERDADES?

Crees que el idioma alemán es difícil. Pero si hubieses nacido en Alemania, lo hablarías perfectamente. Si tus padres fuesen millonarios, la riqueza te parecería algo normal. Si de improviso olvidaras todo aque...llo que supuestamente no puedes hacer, te encontrarías logrando metas hoy impensadas. Si tus padres hubiesen muerto cuando naciste, y te hubiesen criado unos monjes tibetanos, hoy creerías en Buda y no en Dios. Si hubieras nacido en medio de la selva, hoy quizá adorarías a varios dioses de la naturaleza, y no tendrías ni idea de quién fue Jesús.

¿Hasta qué punto tus creencias son verdades? ¿Te sirven esas creencias para vivir la vida que deseas?

Jorge Guasp
Imagen: buenhabit.blogspot.com

COACHING Y ESCULTURA

LA METÁFORA DEL COACHING Y LA ESCULTURA

El viernes pasado, en la ceremonia de egreso de los Coaches, se habló de “esculpir” a las personas a través del Coaching, para sacar lo mejor de ellas. Me quedé pensando en la metáfora, y me pareció ...interesante. Para hacer una escultura de piedra, el escultor no agrega nada sino que saca el material sobrante, hasta dar con la figura prevista. Con los seres humanos sucede algo similar. Ya tenemos todo lo que necesitamos. Lo que nos impide lograr nuestros objetivos no es, en realidad, lo que nos falta, sino lo que nos sobra: prejuicios, creencias que nos limitan, temores, conjeturas, rencores, falsas expectativas etc.

Contamos con los recursos internos necesarios para transformar nuestra vida. Un Coach, a modo de escultor, no hace más que descubrir esos recursos (como descubre la figura potencial encerrada en un bloque de piedra), alentando a las personas a eliminar el “material sobrante”. Así, ellas se transforman a sí mismas en la obra de arte que interiormente ya son, incluso sin saberlo.

Jorge Guasp
Imagen: jesusromeroescultura.blogspot.com

PARA SER FELIZ...

-Aceptarse y aceptar lo que sucede.
-Expresar nuestros sentimientos (nos hace más fuertes, y no más débiles como a veces creemos).
-Escuchar las opiniones ajenas, y tenerlas en cuenta.
-Dar opiniones genuinas a los demás, para que éstos c...rezcan.
-Ser honesto, y efectivo (hablar sin rencores que puedan atentar contra el diálogo).
-Construir confianza.
-Correr riesgos y tomar decisiones.
-Actuar deseando lo mejor para uno mismo y para los demás.
-Ser simple, abierto, espontáneo.
-Dejar de lado aquello que no podemos cambiar, y actuar sobre lo que sí podemos modificar.

Jorge Guasp
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AUTOCONOCIMIENTO Y CONFIANZA

AUTOCONOCIMIENTO Y CONFIANZA

Con frecuencia, cuando no confiamos en nosotros mismos, proyectamos inconscientemente esa desconfianza en el otro. Creemos que la otra persona va a engañarnos (o que ya lo hizo) porque tememos que nos engañe, y... le endosamos nuestro propia desconfianza.

Para confiar en otra persona, primero uno debe ser capaz de confiar en sí mismo. Y para confiar es necesario conocerse. Este conocimiento implica escucharse mientras se escucha al otro (registrar qué emociones y sensaciones provocan las palabras del otro en mí). A veces, aunque nuestra cabeza crea que las palabras del otro son dignas de confianza, nuestra intuición descubrirá detalles que nos permitirán mantenernos alerta, y ver más allá de las palabras.

El autoconocimiento es un camino complejo, que nadie nos enseña a realizar. Pero es también el único modo de lograr la plenitud como persona, y la capacidad de entablar relaciones sanas y enriquecedoras.

Jorge Guasp
es.123rf.com

PREGUNTAR ANTES DE CONJETURAR

Principio básico: preguntar, antes de conjeturar...

ESCALERA DE INFERENCIAS

ESCALERA DE INFERENCIAS

En Coaching, la Escalera de Inferencias es una serie de deducciones que uno hace, basándose en opiniones encadenadas a través de una o más afirmaciones (hechos verificables). Por ejemplo:

Alguien conocido no me sa...luda en la calle (ese es el hecho). Puede ser que no me haya visto, o que no haya querido saludarme. Yo infiero que esa persona está enojada conmigo, por algo que sucedió. La próxima vez que la veo, en lugar de saludarla, me hago el distraído. Como la otra persona tampoco me busca para saludarme, infiero que tengo razón. Comienzo entonces a suponer que tiene un problema personal conmigo, y acabo por escribirle, diciéndole que estoy molesto por la situación (que sólo existe en mi mente).

Esta “escalada de inferencias”, o de suposiciones, puede acabar mal. Por lo general somos buenos haciendo conjeturas, pero pocas veces preguntamos o verificamos si lo que suponemos es cierto. A veces tomamos como afirmación un juicio (“no me miró… porque está enojado”), cuando lo único real es que “no me miró”: el resto es mi opinión sobre lo que sucedió, y no siempre está fundada (es decir, respaldada por hechos verificables).

Si en lugar de conjeturar, preguntamos qué sucedió (¿por qué no me miraste?), vemos si nuestros juicios están respaldados por hechos, o son infundados. Si son infundados, uno de los escalones de la escalera se derrumba, y toda la construcción mental se viene abajo.

Jorge Guasp

"ENCONTRAR" EL AMOR

“ENCONTRAR” EL AMOR

Como sostiene la Psicóloga Patricia Faur, en su libro Amores Fugaces (Ediciones B Argentina, 2009), los adultos de hoy no construyen el amor, lo “encuentran”. Y es lógico suponer que lo que se “encuentra” se puede “perd...er” de un día para el otro como se pierde un anillo en el lavabo.

Lo que subyace, me parece, es la idea de que en la construcción del amor se pierde la “magia”. Es más sencillo y más cercano al cuento de hadas, y a la película de Hollywood, pensar que “hay alguien para mí en alguna parte”, una persona que me espera secretamente, y que de pronto aparece, para llenar mi vacío.

Por lo demás, si el amor “aparece mágicamente”, cabe esperar también que el otro, ese amor a medida que me envía Dios o el Universo, sepa exactamente qué necesito, cómo lo necesito y cuándo. Y este pensamiento mágico deja poco lugar para la construcción del amor: para pedir, explicitar malentendidos, pactar acuerdos, negociar y encontrar alternativas que satisfagan a ambas partes.

Jorge Guasp

jueves, 24 de enero de 2013

Creencias e incoherencias

CREENCIAS E INCOHERENCIAS

Cuando alguien pregona determinada actitud, y actúa de modo diferente al que propone, pierde coherencia, y por tanto pierde poder. Tiene más autoridad quien se comporta como piensa (aunque no diga nada), que quien habla y hace lo contrario de lo que dice.

Cuanto más estrecho es el vínculo con otras personas, más importancia reviste la coherencia entre lo que se dice y se hace. Si tu padre te dice: “confía en ti, hijo; tú puedes hacerlo”, y al mismo tiempo ves qué él no confía en sí mismo, esas palabras te parecerán vacías. 

Jorge Guasp
Imagen: 123rf.com
CREENCIAS E INCOHERENCIAS

Cuando alguien pregona determinada actitud, y actúa de modo diferente al que propone, pierde coherencia, y por tanto pierde poder. Ti...ene más autoridad quien se comporta como piensa (aunque no diga nada), que quien habla y hace lo contrario de lo que dice.

Cuanto más estrecho es el vínculo con otras personas, más importancia reviste la coherencia entre lo que se dice y se hace. Si tu padre te dice: “confía en ti, hijo; tú puedes hacerlo”, y al mismo tiempo ves qué él no confía en sí mismo, esas palabras te parecerán vacías.

Jorge Guasp
Imagen: 123rf.com

martes, 22 de enero de 2013

ADICCIÓN A LOS ESTÍMULOS EXTERNOS

La instantaneidad de la comunicación virtual nos ha vuelto adictos a la novedad. Vivimos el momento presente, pero mirando hacia fuera, y no hacia adentro. Estamos ansiosos por leer las noticias en las red...es sociales, como si ellas modificaran en algo nuestra vida cotidiana.

En varias ocasiones estuve a punto de atropellar adolescentes en la ciclovía: caminan absortos mirando su celular, y no escuchan. Van sordos y ciegos. Avanzan en zigzag. Si no están revisando el correo, el Facebook o los mensajes, van escuchando música. Y se espantan cuando advierten que una bicicleta está a punto de estrellarse contra su cuerpo. Otros van en moto o en bicicleta, y envían mensajes de texto mientras conducen con una sola mano (ver foto). La seguridad es lo de menos: lo importante es leer o contestar al instante.

El silencio, tanto exterior como mental, va desapareciendo de nuestras vidas. Estamos bombardeados todo el tiempo por estímulos externos. Ya no recordamos quiénes somos, ni cómo nos sentimos. En cierto modo, el silencio nos aterra, porque nos recuerda que cuanto más nos llenamos por fuera, más vacíos y confundidos estamos por dentro.

Jorge Guasp
Imagen: yumeki.org

viernes, 18 de enero de 2013

¿DE QUIÉN ES EL PROBLEMA?

-Quiero que ella cambie. Se está perdiendo oportunidades fabulosas porque no presta atención, y no confía en ella.
-¿Y de quién es el problema?
-¡De ella, por supuesto! Vive una vida que no le conviene; podría vi...vir mucho mejor…
-A ver… ¿ella quiere cambiar?
-No, ese es el problema: que no quiere cambiar.
-¿Y eso es un problema para quién?
-Para ella.
-Si fuera un problema para ella, estaría pensando en cómo cambiar. Pero ella no quiere cambiar. El problema no es de ella. El problema es tuyo.
-¿¿¿¿Mío?????
-Claro. Es tu problema. Deseas que cambie alguien que no quiere cambiar. Estás empecinado, y no estás en paz; te pasas el día pensando en cómo convencerla de que cambie. Mientras tanto, ella vive en paz.
-Mmmm… Es cierto. No lo había pensando así…

Con demasiada frecuencia nos hacemos cargo de los “problemas” ajenos, y pretendemos forzar a los demás a resolverlos, a que cambien, a que tomen decisiones que no están dispuestos a tomar. Creemos que el problema es de los demás, cuando en realidad es nuestro.

Cada uno resuelve su propia vida. Si no te gusta cómo vive la vida la gente que te rodea, puedes sufrir por eso, presionarlos para que cambien, o aceptar que es su vida, y no la tuya. ¿Cuál de las opciones eliges?

Jorge Guasp
Imagen: es.123rf.com

miércoles, 16 de enero de 2013

¿TE ABURRE LA VIDA EQUILIBRADA?

“Subir y bajar de peso. Gastar de más, y luego restringirse al máximo. Destruir la naturaleza y luego preocuparse por conservarla y restaurarla. Contaminar y luego descontaminar. Robar, y luego cumplir una p...ena de reclusión para expurgar el delito. Fumar para hacer más excitante la vida; y dejar de fumar para que esa vida excitante no acabe antes de lo previsto…”

“Pasamos de un extremo al otro, sin saber cómo alcanzar un equilibrio. Y paradójicamente, con frecuencia creemos que en estos incesantes altibajos radica el aspecto excitante de una vida plena. Esta parece ser, en parte, una suerte de adicción a cualquier situación que modifique la rutina habitual. Es la idea de que el amor y la vida deben ser intensos, y de que esa intensidad estriba, quizá, en alternar el odio con el amor, el sobrepeso con la delgadez, el gasto descontrolado con la avaricia”.

“El trajinado concepto de felicidad, que buscamos en reemplazo de la sabia paz interior de la que habla el mundo oriental, depende de lo que sucede en el mundo exterior. Por lo tanto, si en dicho mundo no sucede nada trascendente (tenemos una relación sin altibajos, un trabajo que nos apasiona y que no queremos cambiar, etc.), parece que nos faltara algo. Y parece también que eso que nos falta no debe ser necesariamente positivo, sino que alcanza con introducir cambios que le inyecten “adrenalina” a nuestra vida. Aunque esos cambios, con frecuencia, nos traigan más inconvenientes que beneficios, y nos fuercen a recomenzar el círculo vicioso de la búsqueda”.

(Fragmentos de ¿Dónde está mi Felicidad?, de Jorge Guasp)

Imagen: semanacincuentaydos.wordpress.com